Nuevo libro

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Autos que se queman acaso sea no solo un conjunto de cuentos, sino una misma historia que se desenvuelve a través de una serie de personajes —la escritora, la paciente, la migrante, la profesora, el estudiante— con identidades cambiantes y en constante metamorfosis. Una mujer escribe discursos para presidentes autoritarios mientras recuerda su banda punk feminista y las violencias que la desmembraron. Una marxista entregada al poder se saca su cabeza como último acto poético. Con un amplio rango formal, desde las narrativas lineales, lo fantástico, la distopía y la composición simultánea, Mónica-Ramón Ríos nos permite atisbar la vida de mujeres y migrantes localizadas entre la zona central de Chile, Nueva York, Nueva Jersey y el entremedio, para así tramar las historias de quienes se oponen a su subyugación a través del arte y el deseo.

Pronto

Látigo versus luma. Herramientas feministas para intervenir la literatura.
Ediciones Oxímoron, 2022
La casa del cerro.
Sangría Editora, 2022

Libros

Portada de Cars on Fire.

Diecisiete cuentos que pueden ser los papeles de la vieja escritora que murió en el segundo cuento, o no. Si no son los papeles de la escritora vieja y amargada, bien pueden ser los papeles de la escritora joven que se enamora de la escritora vieja en el último cuento, o no. Si no se identifican como los papeles de la joven escritora puede que sea porque se cambió de sexo y de nombre, o no. Si ninguna de ellas se cambió de sexo y de nombre, puede que los cuentos se refieran a que las dos son inmigrantes, o no. Si no se trata de inmigrantes, los cuentos hablan del país de donde vienen las escritoras, o no.  También es un libro de venganza y amor, o no. 

La marcha valpúrgica
(Chile, Sangría, 2019)

Edición guerrilla de una sección de Alias el Rucio, para recordar que nunca he escrito de otra cosa que de una revuelta política, cultural, social, espiritual, comunitaria.

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Portada de Alias el Rucio
Alias el Rucio
(Chile, Sangría Editora, 2015)

Alias el Rucio es una variación de Alias el Rocío, o no. Está protagonizada por dos hombres que planean un documental, en busca de la identidad de una persona enferma, momificada y desaparecida que en todos los archivos tiene el nombre de Rucio o Rocío. A partir de los mismos fotogramas de la película aparecen los posibles relatos del montaje, del guión, de los extras, del discurso médico, de lo espectral y de los derechos animales, hasta hacer colisionar el neobarroco con el discurso de la producción, el Fausto de Goethe con Los nueve libros de la historia, Bernhard con las cosmogonías mapuche y egipcia, para señalar así que el lugar de la tradición no es lo cosmopolita, lo docto ni lo abstracto, sino la intensidad de los relatos locales, sus juegos corpóreos y la profundidad de una denuncia política.

Alias el Rocío
(Costa Rica, Lanzallamas, 2014)

Alias el Rocío está protagonizada por dos hombres que planean una película documental en busca de la identidad de una persona enferma, momificada o desaparecida, que en todos los archivos tiene el nombre de Rocío. A partir de los mismos fotogramas de la película, sus páginas exploran las posibilidades narrativas del montaje, con la intervención de los productores, los extras de la película, el discurso médico, la fantasmagoría, los animales disecados y el guión audiovisual hasta hacer colisionar la historia literaria con otras literaturas clásicas. 

   Mediante una propuesta radicalmente post-humana, esta novela es una renovación de la narrativa neobarroca, reclamando que el lugar de esa tradición no está en lo cosmopolita, lo docto ni lo abstracto, sino en la intensidad de los relatos locales, en los juegos corporales y en la profundidad de la denuncia política. 

Portada de Alias el Rocío
Portada de Segundos
Segundos
(Chile, Sangría Editora, 2010)

Como hoyos negros que surgen por la muerte de los astros más luminosos de una juventud mal recordada, orbitan en Segundos la iniciación sexual de una tímida adolescente, el aprendizaje de un profesor socialista en el aciago erotismo del campo chileno y la conformación de un grupo neonazi de escolares que también es un equipo deportivo, una banda que trafica droga, una asociación católica. Esta primera novela de Mónica Ríos es un coro de voces que ensaya innúmeras versiones de un crimen que no origina culpables ni víctimas, sólo fantasmas.